sábado, 23 de junio de 2012

Ensalada de alubias blancas


Puede ser plato único y muy completo por lo que lo recomendamos sobre todo en  verano. Para preparar esta ensalada, no necesitamos hacer una gran compra en el mercado ya que la podemos montar con lo que tengamos en la nevera.
Hemos añadido dos huevos duros para hacerla más consistente, pero se pueden sustituir por unas latas de atún en aceite o unos tacos de jamón dulce o bacalao desalado. Para aliñarla hemos hecho una vinagreta guarnecida con pepinillos, alcaparras, cebolleta y le hemos dado un toque especial añadiendo una cucharadita de mojo picón envasado. También hemos incorporado unos cominos picados para ayudar en la digestión.
 
Ingredientes para 3-4 comensales:
  • 1 bote de alubias de ½ kg.
  • 3 Zanahorias
  • 1 pimiento rojo mediano
  • 1 pimiento verde italiano
  • 2 tomates maduros
  • ½ cebolleta tierna
  • 1 manojo de acelgas
  • 1 calabacín pequeño
  • 2 huevos duros
Y para la vinagreta guarnecida:
  • Aceite de oliva virgen (4 partes)
  • Vinagre de Jerez (1 parte)
  • 2 pepinillos en vinagre picados muy finos
  • 10 alcaparras picadas
  • 1 cucharada de postre de mojo
  • 1 cucharadita de cominos picados
  • Sal y pimienta molida
 
Hemos puesto dos olletas con agua al fuego y en cuanto han comenzado a hervir hemos puesto en una la zanahoria y el calabacín cortados a dados y en la otra las acelgas cortadas finas. En cuanto han vuelto a coger el hervor hemos apagado los fuegos y  las hemos dejado  en el agua entre 5-10 minutos. Luego, hemos escurrido las verduras y las hemos reservado para que atemperen.
Por otra parte hemos sacado las alubias del bote, las hemos lavado bajo el chorro y las hemos puesto a escurrir. En un bol grande hemos metido los pimientos cortados  en dados, el tomate igual, la media cebolleta picada en brunoise fina.


 
Hemos añadido las alubias, las verduras atemperadas y escurridas y por último los huevos duros cortados en dados. Hemos picado en un mortero los cominos y los hemos mezclado con la ensalada.
Una vez han estado todos los ingredientes hemos tapado el bol y lo hemos puesto a refrescar en el frigo.
Por otra parte, en vaso batidor hemos puesto: el vinagre, el aceite, el mojo, sal y pimienta. Hemos emulsionado la mezcla con dos golpes de máquina. Hemos picado fino las alcaparras, los pepinillos, la media cebolleta y lo hemos añadido al vaso. Lo hemos reservado en el frigo.
Para servir la ensalada hemos puesto un molde redondo, lo hemos llenado con ensalada y aparte en salsera hemos puesto a disposición la vinagreta.





jueves, 21 de junio de 2012

Coliflor gratinada

Pertenece a la familia de las coles, coles de Bruselas, brécol o brócoli, repollo, lombarda;  ayudan a depurar toxinas, son ricos en vitaminas y excelentes antioxidantes por lo que resultan indispensables en una dieta sana y equilibrada.
Para eliminar o mitigar el olor que desprende al cocerla debido a los compuestos ricos en azufre, pondremos un trozo de pan empapado en vinagre en la olla o unas hojas de laurel.
Esta verdura, cuando es fresca, presenta una consistencia compacta y blanca. Para limpiarla, la vamos separando en ramilletes florales y los dejamos durante unos minutos en agua con un chorro de vinagre, luego la escurrimos y ya se puede cocinar.
Los ingredientes:
  • 1 coliflor de 750 g .
  • ½ litro de salsa bechamel
  • Queso rallado graso
  • Perejil picado
  • Mantequilla para gratinar
Hoy la vamos a preparar gratinada al horno, es importante no pasarnos en el punto de cocción ya que las vitaminas mueren y quedan en el agua. Simplemente pondremos una olla grande con bastante agua y sal al fuego y cuando hierva echaremos la coliflor. En cuanto vuelva a coger el hervor apagaremos el fuego y la dejaremos unos 10-15 minutos en el agua.
 La pincharemos con una puntilla, si se clava, ya terminará de cocerse en el horno. Sacaremos y dejaremos escurrir.

 En una fuente de horno con bordes altos, repartiremos los ramilletes. Naparemos toda la superficie con la salsa bechamel. Espolvorearemos perejil picado y el queso rallado. Repartiremos unas nueces de mantequilla y meteremos en el horno precalentado a 220º en la parte media-alta hasta que veamos la superficie de un tono  tostado (unos 15 minutos dependiendo de la potencia del horno.

miércoles, 20 de junio de 2012

Verduritas salteadas con jamón


Casi todas las verduras, simplemente hervidas y aliñadas con un buen chorro de aceite de oliva virgen y un poquito de sal, resultan excelentes. Y, sobre todo, conservando el punto de textura propia de cada una, lo que se suele llamar “al dente”, es así como mantienen intactas sus cualidades nutritivas.
Pero de vez en cuando, un salteado con jamón y unas láminas de ajos, una pizca de Pimentón de la Vera, picante o no, o cualquier “extra”, pueden alegrarnos la comida.
“En la variedad está el gusto”, siempre y cuando nuestra salud nos lo permita.
En la receta de hoy, vamos a escaldar las verduras, para que conserven al máximo las vitaminas y la textura, y luego las envolveremos en un aceite enriquecido, les aportará sabor y un toque distinto.
 
Los ingredientes para 2-3 comensales:
  • 500 g de judías verdes planas (si puede ser de la variedad”perona”)
  • 1 calabacín mediano
  • ½ cebolla
  • 1 pimiento maduro (puede ser italiano rojo)
  • 1 tomate maduro
  • 50 g de jamón picado en tiras finas o en tacos
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
 
Limpiaremos las judías, quitaremos las puntas, cortaremos en longitudinal y en trozos de 3-5 cm. Abriremos el calabacín a lo largo en dos mitades, a su vez en otras dos mitades y cortaremos en cuartos finos. Cortaremos el pimiento en tiras similares a las judías. Pelaremos el tomate y lo picaremos lo más fino posible. Pelaremos la cebolla y la trincharemos fina. Picaremos el jamón.  Llenaremos una olla hasta la mitad de agua y la pondremos al fuego. Cuando empiece a hervir, echaremos las judías verdes y apagaremos el fuego. Las dejaremos en el agua hasta que las necesitemos.
En sartén pondremos 3-4 cucharadas de aceite de oliva, comenzaremos rehogando el jamón. Daremos unas vueltas y añadiremos la cebolla picada y el ajo en láminas. A los cinco minutos, añadiremos el pimiento y seguiremos rehogando. Pondremos el tomate bien picado y rectificaremos de sal.
 Taparemos y bajaremos el fuego al mínimo durante unos minutos. Cuando veamos que el tomate está cocinado (unos 10’) añadiremos al conjunto el calabacín.  Escurriremos las judías verdes y reservaremos sino todo, parte del caldo. Las añadiremos al salteado, daremos unas vueltas, dos o tres minutos y apagaremos el fuego. Si nos gustan las verduras más hechas, podemos agregar  un cacillo del caldo de las judías y dejar que se cocinen durante unos minutos más.



 COMENTARIO NUTRICIONAL


Que tenemos que comer verdura cada día ya lo sabemos todos. En este grupo de alimentos encontramos nutrientes que nos alegran el cuerpo y aunque os cueste de creer, ¡también la mente! Hay estudios que demuestran que cuantos más colores tenemos en nuestro plato, estamos de mejor humor, y esto es debido a todas las vitaminas, minerales y antioxidantes que contiene este gran grupo de alimentos. Además, contienen otro componente básico y necesario: la fibra dietética, además de una cantidad considerable en agua.
Ahora bien, comer siempre la verdura con la misma cocción lleva al aburrimiento y quizás a disminuir su frecuencia de consumo. Es bueno buscar alternativas y jugar con los sabores y los olores, para hacer de nuestra alimentación diaria un placer cotidiano. Aquellos que tengáis que realizar una dieta baja en sodio (hipertensos), podéis sustituir el jamón por otra verdura como la cebolla o los ajos, para darle más sabor al plato. Si tu problema es el peso, es un plato apto para personas que están realizando dietas hipocalóricas, únicamente hay que controlar la cantidad de aceite (de oliva), utilizando como máximo una cucharada sopera para el sofrito e igualmente. También podéis probar a utilizar el ‘wok’ que permite cocinar con menos cantidad de aceite.

martes, 19 de junio de 2012

Esqueixada de bacallà


Este plato es característico de la cocina catalana. Además, se prepara en muy pocos minutos, es muy saludable y nutritivo y en la época estival es agradable de comer ya que en realidad es una ensalada fresca.
Hay muchas variantes, según la zona donde se prepare, nosotros presentamos la que, a nuestro parecer, es la receta original catalana. 

 
Los ingredientes (para 2-3 comensales):
  • 300 g de bacalao desalado (si es posible de la parte del morro)
  • 2 tomates maduros grandes
  • 1 cebollita tierna
  • 1 pimiento verde italiano
  • 50-100 g de olivas negras y verdes
  • Aceite de oliva virgen
  • Vinagre de Jerez blanco
  • Zumo de ½ limón
  • Sal y pimienta negra molida 
  • 1 huevo duro (opcional) 
Lo primero será preparar una vinagreta compuesta: Picaremos finamente la cebolleta. Picaremos también fino el pimiento verde. Reservamos. En un bol emulsionaremos ¾ partes de aceite de oliva con ¼ parte de  mezcla de vinagre con zumo de limón. Añadiremos una pizca de sal y otra de pimienta negra molida. Por último mezclaremos esta vinagreta con la cebolla y el pimiento finamente picados y reservaremos.
Pelaremos los tomates, los cortaremos como más nos guste, a dados, a medias lunas, a lonchas. En la fuente de servir dispondremos: los tomates cortados, el bacalao esqueixado o desgajado en trozos o tiras, se suele hacer con las manos, no con cuchillo, las olivas y, al final, aliñaremos bien con la vinagreta, mojando bien todo y repartiendo el picadillo de la salsa.

 
Podemos adornar con huevo duro y unas hojas de cebollino. También podemos marinar durante media hora el bacalao con la vinagreta. Acompañar con una buena rebanada de pan. Servir fresco.



COMENTARIO NUTRICIONAL


Este plato típico de nuestra tierra es perfecto para todo el año, pero especialmente para ahora que ha llegado el verano y con él el calor (y los tomates!!). Des de Lamardecuina os animamos a que aprovechéis al máximo las verduras frescas de cada temporada, ya que tienen muchas más propiedades y nutrientes, y además ganan muchísimo en sabor.
Además de todas las propiedades nutricionales del plato, hay que añadir que todos los alimentos se encuentran frescos, por lo que mantienen TODOS los nutrientes (una parte de ellos se pierde con el cocinado y aumento de la temperatura). Este plato puede tomarse como entrante o como primer plato, e incluso podéis añadir una legumbre (alubias o lentejas) y comerlo como plato único.

sábado, 16 de junio de 2012

Albahaca: mezcla de especias. Ensalada de tomate y mozzarella



























Con los  primeros calores, los huertos despegan hacia el cielo, buscando los rayos del sol. De repente, aparecen las primeras aromáticas, las que florecieron el año anterior y soltaron sus semillas, entre ellas, la insuperable de verano: la albahaca.

 
Es en la época de abundancia de esta rica planta, cuando nuestras pizzas cobran importancia, aunque solo tengan un poco de tomate y mozzarella, y, por supuesto albahaca.
Esta aromática es la que posee la mejor conjunción de cualidades: cálida, fresca, agradable, con fuertes notas de especias  como clavo, canela, anís o estragón. Y por supuesto, la menta, familia a la que pertenece.
Una de las preparaciones que más interesa es el pesto, salsa de origen italiano muy utilizada para el acompañamiento de pastas. La planta seca no sustituye a la fresca, pero no desmerece para poder usarla en un asado de cordero o un guiso de pescado.


 
Hay otra preparación muy agradable para estas fechas,  donde ya los primeros calores nos agobian, en la que destaca especialmente por lo bien que combina con el resto de los elementos: la ensalada de tomate y mozzarella. Unas lonchas de tomate madurado al sol como base, una pizca de sal, queso mozzarella encima, casi cubriendo todo el tomate, y, unas hojas de albahaca recién cortadas, un buen aliño de aceite de oliva virgen, y por último, como no, unas rebanadas de pan auténtico.
 
Podemos variar esta presentación: Unas rebanadas de pan, sobre éste, unas hojas de albahaca fresca, una pizca de sal y un chorro de aceite de oliva. Encima unas finas lonchas de mozzarella, jamón dulce y tomate….Mmmmmmm!














martes, 12 de junio de 2012

Brioches-Bollos de leche






















Nuestros vecinos franceses han sido pioneros en temas panarios, como hemos comentado en algunos artículos del blog que hablan de la historia del pan. Por lo tanto, no es de extrañar que muchos tipos de masas, como la que hoy nos ocupa, sean de origen francés.
El brioche, en francés, bollo o pan de leche, en nuestra lengua, es una masa levada, por lo que se acerca más a la categoría de pan que a la de dulce, aunque la repostería también la usa para la elaboración de piezas características como el roscón de reyes, o también, la típica “Coca de San Joan” catalana, propia de estas fechas. Por supuesto, cada una con sus variantes, pero todas tienen una fórmula similar: harina, levadura, sal, azúcar, leche (y/o agua), mantequilla, huevos y algún perfume como la corteza de limón, de naranja, canela etc.
La corteza del brioche tiene un bonito color tostado rojizo que le confiere el huevo, y, la miga es de un amarillo pálido. Las formas que se le dan son muy variadas: redondas, alargadas, en forma de trenza, con moño, corona y, lo que realmente lo caracteriza es su estructura alveolar que le confiere al pan una textura suave y blanda, muy ligera y con un gran sabor. 

Sirve tanto para acompañar un filete de jamón dulce, para extender una fina capa de paté, o una buena sobrasada de Mallorca, como para comerlo con un trozo de chocolate o untado con mantequilla y mermelada de frutas. En repostería se rellena con crema pastelera, con chocolate fundido, cabello de ángel etc.
Las múltiples formulas de esta masa, como hemos comentado, tienen entre sí pocas variaciones. La que hoy propongo es la que me enseñó mi padre, con alguna pequeña variante que no afecta para nada a la receta original.
Para la elaboración de unos 12 bollos, necesitaremos:
  • 500 g de harina de fuerza
  • 50 g de masa madre (se puede hacer sin ella)
  • 10 g de sal
  • 100 g de azúcar
  • 100 g de mantequilla punto pomada (sacar del frigo unas horas antes)
  • 3 huevos grandes (guardar un poco para pintar los bollos)
  • 100 ml de agua
  • 50 ml de leche
  • 25 g de levadura
  • 2 cucharadas de agua de azahar para perfumar (Opcional). Se puede sustituir por ralladura de limón  y/o naranja.
  • Semillas de sésamo para adornar.


























Procederemos como siempre: haremos con la harina un volcán, en el centro pondremos el agua templada y en ella, desleiremos la levadura.
A continuación, la masa madre, después añadiremos el azúcar que intentaremos mezclar bien con el liquido. A parte, batiremos los huevos con una pizca de sal, los incorporaremos al bol. Por último, añadiremos la leche y el elemento de perfumar.
Amasaremos durante 15 minutos. Es importante un buen trabajo de la masa para que luego nos quede esponjosa y ligera.
Cuando ya veamos que comienza a despegarse de las manos y adquiere elasticidad, enharinaremos la superficie de trabajo, es decir, el banco de la cocina, volcaremos allí el plastón y le iremos añadiendo la mantequilla en trozos, poco a poco, y seguiremos trabajando la masa hasta que adquiera una textura fina y suave.
Haremos una bola y la dejaremos tapada en lugar templado hasta que doble su volumen (1-1/2 horas).
Pasado el tiempo, dividiremos en porciones de 70-80 g, las bolearemos de nuevo y las pondremos sobre papel vegetal en bandejas de horno, separadas entre si. Las pintaremos con huevo batido y dejaremos de nuevo fermentar hasta que de nuevo doblen su volumen (aprox. 1 hora).

Precalentaremos el horno a 180º. Pasado el tiempo, pintaremos los bollos con huevo batido, espolvorearemos unas semillas de sésamo y los hornearemos durante 10-15 minutos, sin perderlos de vista.
 
Espero que, si alguien se anima y se pone con las manos en la masa, pueda disfrutar de su sabor y su textura. 

Seguramente a más de un@ este sabor le trasladará a otro tiempo, donde las cosas eran reales, no virtuales. Feliz dia!



COMENTARIO NUTRICIONAL


Quizás muchos de vosotros después de leer este post esté pensando: ¿pero esto forma parte de la Dieta Mediterránea? En todos los medios nos alertan de las propiedades negativas para la salud de la bollería y productos azucarados. Sin embargo, es bueno hacer una lectura racional, pues muchos mensajes son verdades a medias y no es lo mismo un producto industrial que uno hecho por nosotros mismos, donde sabemos en todo momento qué ingredientes tiene y su cantidad y podemos aprovecharnos de ello.
Si sois unos adictos al buen pan, no dudéis en probar estos bollos de leche, además de pasar un buen rato, disfrutareis de su sabor y os daréis un capricho al cuerpo más sano que cualquier elaboración de origen industrial.