viernes, 8 de febrero de 2013

Bizcocho de naranja

De sabor afrutado, fresco y con la chispa característica de los cítricos, tan apreciados y habituales en nuestras tierras, os presentamos hoy este rico bizcocho de naranjas. Lo que hace de este postre algo especial es sin duda la frescura de la fruta, recién cogida de nuestros arboles.


El bizcocho en sí no tiene ningún secreto más que disponer de la fruta lo más fresca posible pues se usa tanto el zumo como la piel rallada y, si lleva muchos dias fuera del arbol pierde algunas esencias que le aportaran sabores y aromas de los cítricos a nuestro pastel.

Las naranjas y limones que hemos utilizado proceden de nuestro jardin, no tienen ningún tipo de tratamiento, son completamente biológicas y mantienen las ceras naturales de la piel, por lo que podemos utilizarlas  con absoluta tranquilidad.




 
Los ingredientes:

  • 3 medidas de harina
    2 medidas de azucar glace
    1 medida de aceite de oliva virgen de baja graduación (0,4º)
    3 huevos
    1 limón
    1 naranja
    1/2  sobre de levadura tipo Royal
 


Y para el jarabe:

  • 200 g de azucar glace
  • 200 ml de zumo de naranjas
  • 200 de zumo de mandarinas


 Preparación:

Poner el aceite en un bol, añadir el azucar y batir/mezclar para disolverlo bien. En otro bol batir los huevos. Añadir las ralladuras de 1 limón y 1 naranja. Sacar el zumo del limón y la naranja e incorporar a  la mezcla de azucar y aceite de a pocos, batiendo, hasta que esté todo completamente amalgamado.


Mezclar los dos preparados suavemente con espátula y movimientos envolventes. Incorporar la harina junto con la levadura poco a poco sin batir.





Introducir en un molde forrado con papel de horno y reservar hasta que se caliente el horno a 180º (unos 10 minutos).
Mientras, para el jarabe, preparar los zumos de naranja y mandarina. Mezclar en un cazo con el azucar y llevar a ebullición. Disolver bien removiendo y reservar.

Hornear el bizcocho durante 35-40 minutos. Una vez acabado sacar del horno, dejar enfriar 15 minutos, hacer unos cortes a modo de raciones y añadir por encima el jarabe de cítricos.

Tambien se puede abrir por la mitad e impregnar bien las dos partes. Esperar hasta que el bizcocho lo absorba. Para degustarlo dejar que se enfrie por completo. Al dia siguiente a la preparación estará en su punto.




















 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Tartar de salmón fresco y aguacate




Esta deliciosa propuesta, además de fácil de preparar resulta perfecta para los meses calurosos del verano pero entra bien en cualquier momento del año. Puede servir como entrante y/o como plato único pues aporta una mezcla equilibrada de proteinas, vitaminas y fibra.



Para 4 personas necesitamos:


250-300 g de salmón fresco
  • 2 aguacates medianos en su punto
  • 1 tomate
  • 1 limón
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 cucharada de cebollino picado
  • 1 cucharada de postre de semillas de sésamo ligeramente tostadas
  • Escarola tierna
  • 1 docena de alcaparras
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen suave
  • Vinagre de módena
  • Escamas de sal

Preparación:
 
Limpiar el salmón de piel y/o espinas si las tiene, cortar o trinchar en dados pequeños y poner en un bol. Picar fino el cebollino y añadir. Picar el perejil y añadir. Trinchar las alcaparras y añadir. Salpimentar y exprimir el limón, remover y reservar.

Pelar los aguacates y trinchar en dados de tamaño similar a los del salmón. Poner en otro bol. Pelar el tomate, escurrir el agua y picar en brunoise fina, añadir al aguacate.

 Tostar levemente las semillas de sésamo y dejar enfriar.  Picar  en mortero y añadir a 125 ml de aceite mezclando bien. Añadir 3-4 cucharadas soperas del aceite con el sésamo al salmón, incorporar el aguacate con el tomate y remover. 

Hacer  una vinagreta con el resto del aceite y una cucharada de vinagre de módena y aliñar la escarola. 

Para montar el plato: disponer una cama con la escarola y sobre esta hacer una montañita con el salmón. Tambien se puede presentar con la forma de un molde. Decorar con cebollino o perejil picado.

     
        ¡Feliz provecho!


COMENTARIO NUTRICIONAL



Este plato fresco y de colores llamativos, además de ser riquísimo para el paladar, es una explosión de vitaminas y minerales, que al no ser cocinado, se mantienen y las ingerimos tal cual.
 El salmón, al servirse en crudo, tiene que ser congelado con anterioridad para asegurarnos que no tenga el parásito anisakis. Este pescado es rico en ácidos grasos poliinsaturados omega-3.

 En cuanto al otro gran componente del plato, el aguacate, recordar que se trata de una fruta con un elevado contenido calórico y no es recomendable en dietas hipocalóricas, salvo cuando forma parte de ensaladas o se acompaña de otros alimentos, como es este caso. Destaca su contenido en vitamina E y ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 que colabora en el buen funcionamiento del sistema nervioso.