domingo, 13 de enero de 2013

Pechuga de pollo empanada con patatas a lo pobre




Ideal para una comida en el campo, en la playa o para preparar un estupendo bocadillo, el empanado protege en este caso la carne de pollo de un exceso de cocción, siempre que no nos pasemos después con el fuego. Mantiene la carne jugosa y le aporta sabor.

Nosotros hemos puesto durante unos 30 minutos los filetes con una marinada simple de  ajo y perejil picado, pimienta y unas gotas de limón recién exprimido junto con un buen chorro de aceite de oliva. Un plus para nuestro pollo.


Ingredientes para 2 personas:


  • 1 pechuga de pollo grande cortada en filetes
  • 1 huevo
  • 2 ramitas de perejil
  • 1 diente de ajo
  • Pan rallado
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite de oliva suave para la marinada
  • Aceite de semillas (girasol) para freir
  • Un poco de jugo de limón
 
Filetear la pechuga. Picar el ajo y el perejil por separado. Moler un poco de pimienta sobre los filetes. Colocar en una fuente plana, esparcir el ajo y el perejil picado sobre los filetes. Rociar con unas gotas de limon y un chorro de aceite de oliva. Tapar con film.

Preparar un plato con el huevo batido y otro con pan rallado. Calentar una sartén con 150 ml de aceite de semillas. En cuanto esté caliente pero sin humear pasar los filetes por el huevo, escurrir el exceso y pasar por el pan. Sacudir ligeramente y comenzar a freir a fuego medio durante 1-2 minutos por cada lado.


 Cuando tome un color dorado retirar y escurrir sobre papel absorbente. 




COMENTARIO NUTRICIONAL



Esta carne pertenece a la clasificada como carne blanca, debido a su menor contenido en grasa saturada y colesterol. La técnica de cocción utilizada (rebozado) eleva su contenido calórico y es poco recomendada para personas con altos niveles de colesterol. Sin embargo, en el contexto de una dieta equilibrada y en personas sin patología, no habría problema en ingerirla ocasionalmente. Para completar la comida, un buen plato de verdura de primero y una fruta fresca como postre.






sábado, 12 de enero de 2013

Patatas a lo pobre




Las patatas fritas ya de por si son una guarnición excelente para acompañar carnes y/o pescados, pero si además les damos algún sabor extra, se pueden comer solas. Las podemos saltear con jamón, con ajo y perejil, con mantequilla y pimienta negra molida etc.

 Hay varias formas de preparar estas patatas enriquecidas, nosotros las hemos marcado con ingredientes que suelen haber en casa.



Ingredientes para 4 personas:


  • 2 patatas hermosas
  • 4 tiras de pimiento rojo
  • ½ cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Perejil
  • Sal y pimienta
 
Preparación:

Pelar y lascar las patatas, lavar y reservar en agua fria. Trinchar la cebolla, cortar en tiras pequeñas el pimiento, trinchar el ajo y el perejil. Poner la sartén al fuego y añadir el ajo y la cebolla, rehogar 5 minutos.

 Añadir el pimiento y seguir rehogando 5 minutos más. Incorporar las patatas, salpimentar y tapar a fuego bajo. Remover o voltear de vez en cuando.


Cuando la patata esté blanda, subir el fuego para tostar un poco, espolvorear un poquito de pimentón dulce o picante (a gusto), voltear y apagar el fuego. Adornar con perejil picado.




COMENTARIO NUTRICIONAL


Es una manera perfecta de preparar este tubérculo y utilizarlo como acompañamiento de carnes y pescados. En su composición cuenta con una gran proporción de almidón, fibra, vitamina C (que se destruye con el aumento de la temperatura) y es una buena fuente de potasio. En este caso, el nombre de la preparación no solo hace referencia al sentido económico sino también al nutricional, ya que las cantidades de pimiento y cebolla son tan pequeñas que no se puede hablar de un aporte vitamínico importante.