viernes, 17 de agosto de 2012

De primeros: Entrantes para compartir…


De un tiempo a esta parte nos hemos acostumbrado no solamente cuando vamos a comer al restaurante sino también en nuestra mesa a compartir unos platos como entrantes.
Antiguamente cada comensal se zampaba un primer plato que podía ser una ensalada, una  sopa, un entremés, o simplemente un aperitivo si no queríamos llenarnos en exceso seguido de un segundo plato más contundente como un trozo de carne o un pescado.
Esto lo siguen haciendo los extranjeros que vienen a visitarnos cada año. Ellos aún no están dispuestos a repartirse la ensalada o a picar del mismo plato ya que continúan pidiendo o bien primero y segundo o simplemente un segundo plato y un postre.
No sé si se debe a la moda, a la crisis, aunque ya llevamos unos años compartiendo primeros platos a modo de “picoteo”, o simplemente porque así comemos menos y mantenemos nuestros “flotadores” a raya.
De hecho fue “El Bulli” quien comenzó con esta práctica de las pequeñas dosis con grandes precios que luego han continuado los distintos chefs que han pasado por el legendario restaurante catalán.

Restaurante"Compartir", Cadaqués.
 
La fórmula del “pica-pica” funciona. Se ha puesto de moda. Aunque los que somos del buen comer vemos esto desde una perspectiva un tanto “esnob” no deja de ser cierto que los gurús de la cocina han visto la parte positiva: “cocinacreativadeautor” en pequeñas dosis de viandas muy trabajadas y con unos nombres-descriptivos  laaaaaaaargos  a juego con los precios,  más bien altos. Todo esto bien servido en bonitas mesas en locales agradables, bien de casa viejas recuperadas y/o con gusto exquisito de un experto en decoración han conquistado a la mayor parte de la comunidad del monosabio.
Así, lo que antes era un lenguado a la “meuniere” ahora se le llama “ filetes de lenguado de playa con mantequilla fundida, aromas de cítricos y patatas torneadas”; o aquel de “costillitas de lechazo braseadas con sarmientos de nuestros campos y verduritas al estilo oriental” para decir chuletas de cordero a la brasa con guarnición de verduras en tempúra. 

 
Algunos críticos lo denominan como un servicio al cliente para facilitarle la comprensión de una carta que quizás para algunas mentes como la de un servidor sería indescifrable, debido a la proliferación de recetas de hoy en día creadas por todos estos nuevos chefs.
Pero realmente, si esto es lo que se pretende, facilitar la descripción completa de un plato, cómo hemos podido sobrevivir tanto tiempo con nombres de platos tan cortos?

7 comentarios:

  1. Holus, holi!
    Me ha encantado este post, no todo van a ser recetas, también queremos que los chefs se "mojen" y hablen claro, como el gran Santamaría. Así que eres de la vieja escuela, ¿no?, me alegro, yo también, está bien avanzar con pequeños toques, pero sin perder la esencia de lo auténtico.
    Desde siempre, las pocas veces que voy a un restaurante, me gusta probar de todo, me parece lo más normal del mundo, y tienes razón, ahora la gente está más abierta, hace años me miraban como si fuera una antojosa e incluso alguno se me mosqueaba un poco, pudiendo probar cinco delicias, ¿quién puede preferir una sólo?
    Ay, qué preciosidad de cuadro, ese azul, soy capaz de ir hasta allí sólo para verlo, me encanta el azul del mar, el del cielo, el de los ojos de mi hijo, el de las puertas de mi casa... cualquier día de éstos me echas del blog por enrollarme tanto, bueno, pues eso, que cada día me gusta más este blog, gracias por tan agradables lecturas, besinos!

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  2. gracias por esos cumplidos tan idem, si, reconozco que estoy chapado a la antigua, pero, se puede hacer buena cocina sin escaldar los bolsillos, o no ? Pues a eso vamos.

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  3. Has visto la entrada?
    Saludos con mucho calor!

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  4. Respuestas
    1. Hola Cuina Cinc. espero que este calor pase pronto de locontrario me voy a derretir. Saludos!

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