viernes, 12 de octubre de 2012

Pollo a l’ast, hecho en casa.



Según la enciclopedia libre “wikipedia” el pollo a l’ast es típico de la cocina catalana. Se trata ni más ni menos de un pollo rustido o asado con fuego de gas, eléctrico o de leña mientras da vueltas gracias a un pincho insertado de delante a atrás. En los últimos años se ha hecho muy popular y han abierto muchos negocios que se han dedicado a la venta de estos pollos.


Para tal fin se inventaron unos asadores a gas característicos, donde los pollos giran y giran y se van rustiendo poco a poco mientras se les va mojando con el jugo de la cocción.

Pollo criado con grano: maiz, trigo, etc.
En nuestras casas podemos simular un rustido semejante en nuestro horno con un truco fácil que seguramente conocerán. Se trata de introducirle al pollo por el cuarto trasero una botella de cerveza o un bote de cristal forrado con papel de aluminio que hará que nuestro pollo se mantenga sentado y así rustirse de manera uniforme.

Preliminares...!

          
Para prepararlo necesitaremos:

  • 1 pollo limpio
    Hierbas aromáticas a gusto, utilizamos tomillo, romero, pimienta negra.
    1 diente de ajo
    1 loncha de panceta
    ½ limón
    1 copa de brandy
    Sal
    Aceite de oliva virgen
    1 envase de cerveza pequeño
    Papel de aluminio
    1 vaso de agua o vino
    Manteca de cerdo (una cucharada sopera)
  • Romero, tomillo, brandy, panceta, manteca, pimienta, limón..

    Procedimiento:

    Encendemos el horno para que vaya cogiendo temperatura, colocar el termostato al máximo. Introducimos en el interior del pollo una ramita de tomillo, una de romero, la panceta o tocino y el medio limón. Forramos el envase de cerveza o el frasco de cristal con papel de aluminio (el cristal aguanta perfectamente el calor). Es más fácil hacerlo con el envase de cerveza (así tenemos una perfecta excusa para zamparnos una cervecita y empezar bien la preparación, a modo de premio.
    Insertamos  el envase por la parte “sur” del pollo, es decir, por el agujero por donde le saca el pollero las vísceras, casi en su totalidad hasta dejar unos cts. que sobresalgan para que haga de base donde se asentará el pollo.



    Untamos bien toda la piel con la manteca de cerdo. En mortero ponemos un puñado de bolitas de pimienta negra, un poco de romero, tomillo, el diente de ajo y un poco de sal. Majamos bien todo y se lo pegamos por toda la piel.
"Pollo sentado"...
 Sentamos nuestro pollo en una fuente de horno y echamos en ella el brandy y el agua(o vino). Introducimos en el horno que debe estar fuerte (220-250º) para que así selle por fuera y quede jugoso. Mantenemos durante 10 minutos y luego bajamos el termostato a 170-180º.

Tardará entre 1 hora y 1 hora y ½, según el tipo de horno. De vez en cuando abriremos la puerta del horno y rociaremos el pollo con el jugo de la bandeja o fuente. Si durante la cocción vemos que falta caldo en la bandeja añadiremos un poco de agua caliente. Pasado el tiempo, cuando presente un bonito tono dorado lo sacaremos. Se puede servir con unas patatas, unos guisantes rehogados o una ensalada verde.


Perfil de "Pollo sentado"...
La presentación en el plato no se pudo hacer debido al hambre que presentaba el personal, que lo atacaron sin piedad nada más verlo (suele ocurrir).





COMENTARIO NUTRICIONAL

El pollo es una de les carnes más magras, saludables y que más opciones de cocción permite. Su composición nutricional varía en función de la edad del animal sacrificado, los ejemplares más viejos son más grasos. También hay diferencias dependiendo de la pieza del animal que consumamos, en las piezas más magras el porcentaje es bajo, la pechuga por ejemplo, tiene un mayor contenido en proteínas que el muslo. La mayor parte de la grasa está en la piel, con casi 48g de grasa por cada 100g de carne y esto depende directamente de la alimentación del animal durante su crecimiento. Su principal componente es el agua, (70-75% del total), seguido de las proteínas (20-22%) y la grasa (3-10%). En su composición también existen cantidades importantes de minerales como el hierro, el zinc, el magnesio, selenio, cobalto y cromo, y vitaminas como la tiamina, niacina, retinol y vitaminas B6 y B12. La cocción al horno, es una forma sana y saludable de consumir por su bajo contenido en grasa ya  la vez confiere a la carne un sabor único.


     

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