
Ingredientes:
1 rama de basílico grande
- 1 puñado de piñones
- 1 diente de ajo
- Sal marina gruesa
- Aceite de oliva virgen
- Queso Parmesano o Grana Padano rallado
Comenzaremos picando muy fino con el “trinchero” (cuchillo de cocina grande de hoja ancha) las hojas de basílico y reservaremos. Picaremos también todo lo que podamos con cuchillo los piñones y reservaremos. En el mortero picaremos un diente de ajo junto a un puñadito de sal marina gruesa. Añadiremos el aceite de oliva, seguido del basílico y los piñones. Al final mezclaremos con el queso rallado fino. Así, conseguimos texturas diferentes y resulta más agradable que machacándolo todo en el mortero. Probamos el punto de la salsa y rectificamos hasta que sea de nuestro agrado.
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